Los días 8, 9 y 11 de mayo se ha celebrado en el Centro Almar el 35 Ciclo de Conferencias, con el título: Despertar, pasión del educador. Nuestro tiempo, nuestra oportunidad. Nos convoca a este Ciclo el interés que compartimos por nuestro mundo, y la convicción de la capacidad de las personas, de los grupos humanos, de desplegarse, de crecer hacia una mayor humanización.

Carmen Mora, del equipo organizador, agradeció a los asistentes la respuesta a la invitación de la IT en Málaga, y recordó que, desde hace varios años, estos Ciclos los sustenta la Cátedra San Pedro Poveda, Cátedra creada por acuerdo entre la Universidad Pontificia de Salamanca y la Institución Teresiana. Agradecemos, dijo, a la Cátedra Pedro Poveda la posibilidad que nos ofrece de desarrollar esta actividad y la oportunidad de brindar este espacio de reflexión a personas relacionadas con la Institución Teresiana en Málaga, y a la sociedad malagueña en general.

Señaló que la realización de este 35 Ciclo es fruto de muchas ilusiones, energías compartidas y de muchas acciones prácticas concretas y expresó el agradecimiento a todas las colaboraciones que lo han hecho posible, especialmente a los tres profesores Carlos Esteban, Francisco Gallego y Yolanda Ruiz por su esfuerzo en responder a la doble petición que les llegó desde la Cátedra: la Mesa Redonda, el día 18 de abril en Madrid y este ciclo de conferencias en Málaga. Ellos, junto a su competencia profesional y preparación en las temáticas que desarrollan, son personas que promueven proyectos y experiencias; que están, en lenguaje coloquial, “con las manos en la masa” y que muestran en su estilo de hacer, el modo cómo la Institución Teresiana, siguiendo la escuela de Poveda, quiere trabajar en nuestro tiempo: con otros, uniendo fuerzas, sumando energías. Porque a todos nos une la preocupación por construir una sociedad, local y global, distinta y mejor que la que tenemos.

Se recordó, un año más, a Maribel Galache “que hace 35 años puso en marcha, promovió y alentó hasta sus últimos días estos encuentros…”

En torno a la Educación y su dinamismo

En conexión con la presentación de la Mesa en Madrid, Carmen Mora planteó ¿Qué evoca en nosotros, qué nos sugieren las palabras educación/ educador? Sin duda, fluyen multitud de palabras y expresiones asociadas directamente a ella: pruebas PISA, empleo, pobreza severa, violencia en las escuelas, dignidad de las personas, fracaso escolar, tecnologías, relaciones humanas, familias, % del PIB que se dedica a la educación… Cuántas veces ante la ambivalencia del desarrollo científico-técnico, ante la riqueza y las problemáticas de construir sociedades en la diversidad, decimos: ¡es cuestión de educación, no bastan las leyes!

Y esto tanto si miramos a la persona concreta en su singularidad, en su dignidad, en su riqueza y en su fragilidad, como si miramos a colectividades.

La educación nos lleva necesariamente de la persona a la sociedad, de la sociedad a las personas. No hay dimensión humana que quede fuera de este dinamismo, también la espiritual, con las distintas imágenes de Dios que podamos tener. Para Poveda el Dios encarnado: la singularidad de un Dios, siempre cercano que se ha implicado de un modo sorprendente en nuestra historia y que continúa haciéndolo hoy.

Al finalizar el Ciclo, recordó lo que se decía el primer día: estamos convencidos de que la educación tiene la capacidad de despertar… y que nos despierta.

Con sabor povedano

A ello ha ayudado, en la primera intervención, Carlos Esteban Garcés que iniciaba su ponencia invitándonos a situarnos, como Poveda, “con la cabeza y el corazón en el momento presente” y, desde ahí: mirar la Casa Común (en expresión del Papa Francisco), mirar la cuestión educativa y mirar la realidad religiosa.

Planteó la necesidad de hacer una “Lectura creyente de la realidad” y… atrevernos a (re)pensar lo que está pasando en nuestro mundo en relación, especialmente, a la decadencia de las humanidades, el debilitamiento de las finalidades de la escuela y el eclipse de Dios en la cultura contemporánea.
Y propuso la necesidad de “comenzar haciendo”. Decía: algunas experiencias que nos inspiran en este nuevo giro antropológico que proponemos son:

  • Un nuevo lugar para Dios en la Modernidad;
  • El Humanismo verdad;
  • Ser interiormente inconfundibles…
  • La necesidad de educar en la interioridad;
  • Aceptar la invitación a salir a las periferias y
  • La conciencia de que estamos en un nuevo “Atrio de los Gentiles”

En muchas de estas expresiones reconocemos, sin duda, el carisma de la Institución Teresiana.

El vacío y la busca de sentido

El segundo día el ponente fue Francisco Gallego Pérez que planteó algunas paradojas existenciales y cómo el vacío puede llegar a ser fuente de sentido hoy. El sentido es el “para qué” que aplicamos en miles de momentos a lo largo del día, dijo. Diferenció entre el “sentido último y el sentido mínimo”.
Comentaba: varias personas pueden vivir la misma situación, pero con distinto sentido; porque lo que modifica el sentido es la actitud con que vive una u otra.

Habló de la Logoterapia: La logoterapia aplicada se dirige hacia el sentido de la vida. E indicó que es como “una psicología del sufrimiento”. “El sufrimiento, que siempre va a estar presente en nuestra vida en un momento u otro -a no ser que lo enterremos- puede producir, y produce, vida y valor”. El vacío, que es exageración del ego, nos destapa la “vida que hemos echado por las cloacas de nuestra existencia…y que no han salido a la luz”

Insistió en la necesidad de cambiar la perspectiva, porque no todo es “lo que nosotros queremos de la vida” sino “lo que la vida espera de nosotros”. Concluyó ofreciéndonos 10 claves para ayudar a modificar los deseos y los sentimientos, en positivo; a convertir los “debería” en deseos que dan y crean vida.

Una propuesta inspirada por el Papa

El tercer día del Ciclo Yolanda Ruiz Ordóñez, presentó la propuesta educativa de Scholas ciudadanía.

Citando al Papa Francisco, dijo que éste considera que el sistema educativo actual es reduccionista porque sólo educa en verdades construidas desde la razón; él propugna una educación completa e integral que armonice los tres lenguajes: cabeza, corazón, manos.

Una pedagogía del encuentro, que busca sacar de las periferias, adquirir pertenencia y formar parte de un pueblo. “Necesitamos instaurar una cultura del encuentro, porque ni los conceptos ni las ideas se aman… se aman las personas”. Papa Francisco el 9/7/2015, en el Encuentro Mundial de los Movimientos Populares. Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).
La responsabilidad integral:

  • Vinculada a las competencias cognitivas.
  • Entendida como cuidado y madurez emocional.
  • Entendida como la educación del carácter.

Propuesta educativa de Scholas Occurrentes: su principal objetivo, promover en la comunidad educativa, y especialmente en los jóvenes, estilos de vida que les permitan intervenir sobre la realidad para transformarla según la Doctrina Social de la Iglesia y el humanismo cristiano.

Luz e impulso

Con las tres aportaciones de este Ciclo, se ha buscado plantear, desde la educación, a quienes vivimos en este momento histórico, tengamos la edad que tengamos, un modo de ser y de vivir que nos haga responsables y participes activos/as en la mejora de la sociedad.

Terminó Carmen Mora agradeciendo el último día la luz y el impulso recibido desde la complementariedad de las tres ponencias. “Nos lleva a querer hacer realidad el deseo de San Pedro Poveda, que nos deja hoy a modo de encargo: llevar a nuestro tiempo la buena nueva de la educación y la cultura”.

Centro Almar.
Málaga, 22 de mayo 2018.