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julio17mlgCrónica de la XLI Semana de convivencia e intercambio cultural celebrada en Málaga del 19 al 23 de julio 2017, organizada por el Equipo de Pensamiento e Intercambio Cultural de la Institución Teresiana, con la colaboración de la Asociación Educación y Cultura, este año con el tema "Qué Europa queremos".

Cuando un evento se repite año tras año más de cuarenta años, podemos decir que algún duende encierra con el secreto de la perdurabilidad. Miremos a nuestro entorno institucional y no es frecuente este fenómeno. Los grupos nacen y mueren por el peso mismo de la vida.
¿Qué pasa con estas Jornadas, podríamos preguntarnos, para que resistan la corrosión del tiempo?

Una fórmula que funciona y engancha

No estuve en su origen, julio de 1977, pero hay socias fundadoras que permanecen y ellas podrían decir mejor que yo su secreto. No obstante, como participante asidua de las mismas, voy a aventurarme a ofrecer algunas hipótesis:
julio17 cultura
-El paso de los años ha ido decantando una fórmula de Jornadas que en el argot coloquial de los participantes se califican de “ocio ilustrado” que creo es interesante. Efectivamente, se ofrece un equilibrio de tiempos y programación que permite un espacio de reflexión y diálogo de temas de gran actualidad e interés, al mismo tiempo que poder disfrutar de la oferta cultural tan rica de la ciudad de Málaga, así como de sus playas y clima.
-Hay un equipo promotor de las jornadas que cree en ellas, y las prepara con competencia e ilusión a lo largo de todo el año. Ha sabido crear un ambiente de convivialidad y cercanía entre los participantes que incluso el que llega por primera vez y no conoce a nadie, se siente integrado.
-Los temas y ponentes que han transitado por las Jornadas han sido de primera línea. Echando un vistazo a los programas de los cuarenta y un años, una se sobrecoge gratamente constatando que los hitos más importantes de la historia de España y de los grandes problemas mundiales han estado presentes en la Semana. Sirvan estas reflexiones para justificar quizá la pervivencia de las mismas.

Qué Europa queremos

Este ha sido el tema que nos ha congregado este año. No era la primera vez que Europa preocupaba y era sujeto de las Jornadas. Ya en 1994 se habló de “Logros y frustraciones de la construcción europea”. Y en 2005 se volvió a mirar a Europa: “Los rostros de Europa: una ciudadanía compartida.”

Este año la mirada a Europa ha sido ocasionada por la responsabilidad de preguntarnos qué deriva está tomando Europa, que en visión positiva lo hemos formulado como "qué Europa queremos". Ello nos obligaba a no quedarnos en diagnósticos, sino a aventurar julio17 mlgcultpropuestas.

Para ello hemos contado con ponentes no sólo conocedores del tema con autoridad reconocida, sino con un perfil humano capaces de imaginar escenarios nuevos y de recrear el futuro a la medida de lo humano: inclusivo y con los derechos reconocidos para todos.

El papa Francisco ha sido referente muy citado por todos los intervinientes, como no podía ser menos, porque en su liderazgo mundial se ha atrevido, en sus diferentes mensajes a las Instituciones y responsables políticos, no sólo a denunciar sino a proponer caminos de futuro. En esos días se había hecho pública la carta del Papa dirigida a Angela Merkel, con motivo de la reunión del G-20, en la que participan los Jefes de Estado y de Gobierno de las principales economías del mundo y las más altas autoridades de la Unión Europea.

Ha habido tres ponentes:
Joaquín García Roca, Sociólogo y Teólogo, profesor de la Universidad de Valencia y profesor invitado de Universidades Centroamericanas (UES, UCA) que ha desarrollado dos temas:
  • Recrear la laicidad en una Europa inclusiva.
  • Los desafíos de las fronteras.
Anna María Donnarumma, presidenta de la  ONG Progetto Domani: Cultura e Solidarietà, de Italia, y especializada en Ciencias Políticas, abordó la cuestión de:
  • Nuestra democracia europea en el ámbito de una gobernanza supranacional.
Consuelo Gámez Amián, catedrática de Economía de la UMA y Empresaria nos ilustró con:
  • ¿Qué economía para una Europa social e inclusiva?
Avances científicos y propuestas culturales

julio17Por las tardes, se han abordado temas diversos de actualidad cultural, la del día 21 se dedicó a conocer los últimos avances en Neurociencia con el título, “Neurociencias. Me has leído el pensamiento”. Ponente: Dr. Manuel G. Nicolás, médico del Hospital San Juan de Dios. Y la última tarde la dedicamos a “Bob Dylan, un Nobel polémico” por Juan Pedro Oliver Segura, catedrático de Griego y Doctor en Filosofía y Letras. El día de llegada visitamos el Museo Pompidou, con una explicación del mismo: “Del museo a la ciudad. Centro Pompidou de Málaga”, por Juan Antonio Marín Malavé, arquitecto y profesor asociado al área de proyectos de la Escuela de Arquitectura de Málaga. Otro día se ofreció una visita guiada a diferentes Museos de Málaga. En el sentir de las personas participantes, la oferta cultural de las tardes no ha desmerecido en nada a la profundidad de los ponentes de las mañanas.

Viene siendo tradicional en estas jornadas que una tarde se proponga para los participantes que lo deseen, la celebración de una Eucaristía, que se prepara cuidadosamente por el equipo, en la que los temas de debate se acogen desde la celebración de la fe.

Eutopía justa y realizable. Comenzar haciendo

Esto es un flash sobre las Jornadas, no un acta de sesiones. No me propongo, por tanto, resumir las ponencias, porque sería traicionarlas. Sólo quisiera decirles que , que otra Europa es posible y que hay pistas para su construcción. En las Jornadas se han ofrecido y razonado.

julio17 pompidouEuropa no podrá sobrevivir como un faro de esperanza, si la ley del mercado es el fundamento. Hay que superar la lógica excluyente. La mayor aportación que puede hacer Europa al consorcio de naciones es la laicidad: ámbito de diálogo constructivo. La cultura del encuentro. Caminar hacia un gran pacto en lo común que nos humaniza. Una Europa abierta en lugar de una Europa soberanista. Se ha hablado mucho del paradigma de los límites como modo de relacionarnos con el mundo.

La profesora Consuelo Gámez partió una lanza por una Europa social e inclusiva y alzó su voz para decir que había llegado la hora de construir una Europa en torno a la sacralidad de la persona y no en torno al dios mercado. La economía al servicio de toda la persona y de todas las personas.

Poner límites al mercado. Necesitamos una alianza entre el mercado y los estados pensando en el bien común. Esta regulación demanda una instancia de gobierno global, como había reclamado Anna maría Donnarumma. Se habló de una política fiscal más justa y progresiva y la necesidad de implantar un sistema universal de renta mínima.

En definitiva, un nuevo orden económico-social basado en el bien común. Los derechos humanos reconocidos en todas las constituciones europeas deben regir los principios económicos, son los bienes comunes que hay que garantizar y proteger.
Maribel Sancho.
Málaga, 29 de julio.