La oración, la única fuerza

La oración, la única fuerza

Dice Poveda[1] que “la oración es la única fuerza de que dispone la Obra teresiana”. La oración, la relación con Dios, es la llamada que Él nos hace sin descanso porque desea encontrarse con nosotros. “He deseado ardientemente…” palabras y gestos de Jesús en los que...