Patricia Simón: Narrar el abismo. Periodismo de conflictos en tiempos de impunidad. Penguin Random House Grupo Editorial SAU, Barcelona 2025.
El desastre de la indiferencia
Desde la íntima sinceridad de cualesquiera de los hechos, llega esta lectura de Patricia Simón: “Narrar el abismo”, que invita a pensar en una doble perspectiva: sobre la vigencia del periodismo en sí mismo, así como la necesidad y utilidad de narrar el abismo.
Desentrañar la ética desde la que el periodista/corresponsal desarrolla ya sea su crónica desde el conflicto, o la entrevista a cualesquiera de las víctimas, es un planteamiento necesario. Un ejercicio igualmente indispensable tanto para el informante como para el informado y receptor.
Sin evadir la realidad o la verdad «La verdad es siempre más grande que nosotros y por eso nos sorprende y nos atrae hacia caminos de purificación y reconciliación» (León XIV, Madrid, 06/06/2026), esas múltiples verdades que asoman recurrentemente y complican nuestra contemporaneidad, tales como la polarización, la guerra, los efectos del cambio climático, así como la emergencia de oportunismos que usan y abusan de cierto gregarismo social, todos ellos alimentados por la indiferencia y la desinformación, tienen su reverso necesario en la verdad a partir de la empatía.
“Narrar el abismo” de Patricia Simón alerta sobre ello, proponiendo la vigencia de: narrar contra el olvido, narrar para entender, narrar para hacer justicia, narrar para existir y narrar para construir paz. Se inscribe en la teoría de la “narración fáctica” de Carolin Emcke: o la búsqueda de lo que es verdad “frente a la guerra y la violencia” y que implica llegar al punto en el que todo pudo suceder de otra forma.
A partir de los cinco axiomas de Patricia Simón, desde los que construir no solamente una ética de un periodismo responsable y comprometido con valores, sino también una moral social para combatir la deshumanización del otro y «devolver la dimensión personal e individual de quienes se ven arrastrados por la guerra o el desastre, buscando los detalles que hacen único a cada ser humano» (Patricia Simón, pág. 85). A partir de la autora, dar voz a las víctimas es una forma de «recoger las pruebas para que nadie jamás pueda decir que no lo sabía o que no ocurrió» (pág. 105).
Una lectura muy recomendable para pensar el sentido y utilidad del periodismo activo y comprometido con la verdad y, por tanto, con propuestas para la construcción de la paz.
Por Joaquín Vergés Cabanzón
Muchas gracias por esta lectura cuidadosa y cuidada, así como por transmitir tan bien la esencia del libro.
Muchas gracias, por tu aportación humanista del periodismo, pero también por esta llamada de atención contra la indiferencia.
Interesante propuesta de lectura. Actualmente, el periodismo, muchas veces es sensacionalista.
Muchas gracias, Joaquin
En la actualidad, por desgracia, en España y en buena parte del mundo se ha extendido la costumbre de escribir por mandato. Muchos autores —y en mayor medida quienes alcanzan éxito— no escriben desde sus propias convicciones, sino desde las directrices de editores, grupos políticos o intereses ajenos a la verdad.
Esto afecta a todos los que escriben: literatos, ensayistas, historiadores y, muy especialmente, periodistas. A estos últimos les correspondería —como recordaba Josep Pla— actuar como notarios de la realidad, informando con la mayor fidelidad posible sobre los hechos que conocen. Pero hoy esa ética profesional escasea. Un mismo acontecimiento puede generar relatos diametralmente opuestos según la ideología del medio o del periodista, sea de derechas o de izquierdas.
Por ello, ante la lectura de un libro como Narrar el abismo, resulta imprescindible conocer la trayectoria ideológica y los medios en los que ha trabajado su autora, Patricia Simón, vinculada al ámbito progresista. Solo así puede situarse críticamente la narración del conflicto en Oriente Medio y comprender desde qué mirada se construye el relato.
El oficio periodístico no debe limitarse a la acumulación de datos o impactos visuales, debe dotar de contexto y dignidad a las historias humanas.
Narrar la historia de la vida es un acto de justicia y solidaridad con los que sufren injusticias y situaciones de violencia e inhumanidad. La empatía no restará rigor a la verdad; al contrario, es necesaria para evitar que la sociedad se anestesie o sea indiferente al dolor del prójimo.
Narrar para entender, narrar para hacer justicia, narrar para existir, narrar para construir paz
Gracias por la recomendación voy ya, a buscar el libro
Gracias Joaquín por esta nueva recomendación literaria.
Quiero destacar de la crítica del libro Narrar el abismo (Patricia Simón) reseñado por Joaquín Verges que aquello singular es dar voz a las víctimas, porque como señala su autora Patricia Simón, dar voz a las víctimas permite «recoger las pruebas para que nadie jamás pueda decir que no lo sabía o que no ocurrió» (pág. 105).
Esto ya posibilita al menos los dos primeros de los cinco axiomas de Patricia Simón (narrar contra el olvido, narrar para entender, narrar para hacer justicia, narrar para existir y narrar para construir paz), si bien puede alcanzar al quíntuplo dependiendo de la habilidad periodística.
Con frecuencia ante una tragedia humana nos atenemos a las causas, las circunstancias del entorno, los actores sociales y políticos… pero nos olvidamos de las personas víctimas de dicha catastrofe humanitaria.