Córdoba conmemora el 90º aniversario del martirio de la Beata Victoria Díez
La Institución Teresiana en Córdoba conmemoró el pasado 12 de agosto el aniversario del martirio de la Beata Victoria Díez, una celebración que se repite de manera habitual en esta fecha. A pesar de las altas temperaturas y de la coincidencia del evento con el eclipse solar, unas 40 personas se congregaron para asistir a la eucaristía, presidida por D. Adolfo Ariza Ariza, director del Instituto de Ciencias Religiosas Victoria Díez de Córdoba.
La ceremonia se celebró en la capilla de la sede de la entidad, ubicada en la Plaza de la Concha nº 1, lugar en cuya cripta subterránea reposan los restos de la beata. La convocatoria reunió a miembros de la Institución Teresiana, familiares, allegados y personas vinculadas a la figura de Victoria y al carisma Teresiano.

Las tres ideas centrales de la homilía
Durante la celebración eclesiástica, el oficiante articuló su mensaje en torno a tres ejes principales:
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El sentido del amor: Destacó que «amar es dar la vida» y presupone la disposición a salir de uno mismo, recordando que la vida está concebida para ser entregada y que la propia Victoria la recibió como un regalo.
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La entrega total: Invocó la frase atribuida a la beata «Pídeme precio…» para invitar a los asistentes a ofrecer la totalidad de sus vivencias, preocupaciones y las necesidades del contexto global.
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La necesidad de testimonio: Afirmó que «la gente espera testigos, no maestros», subrayando que la sociedad actual requiere el testimonio de una vida fundamentada en la esperanza y la alegría.
Ágape y cierre del acto
Concluida la misa, los asistentes compartieron un ágape fraterno para rendir agradecimiento por el ejemplo de la beata y pedir su intercesión. El encuentro concluyó como una vivencia entrañable para los participantes, invitando a mantener la cercanía, la empatía, el cariño y el compromiso con el entorno, en consonancia con la figura de Victoria y el lema del Papa León XIV.
Por Ana Córdoba
DESTACAREMOS ALGUNOS TESTIMONIOS QUE ASISTIERON EN EL ACTO
El Día de Victoria, para mí, es un canto a la amistad y al encuentro. La eucaristía, tan cuidada, tiene sabor a cielo, a resurrección, a perdón.
La sede de la Institución Teresiana en Córdoba el 12 de agosto es convocatoria de amigos y amigas de Victoria, descanso en el camino, brindis eucarístico, ágape, hermandad, mesa, acogida y encuentro festivo y gozoso; es memoria agradecida a Victoria, al carisma de san Pedro Poveda, a la Institución Teresiana y a la misión encomendada que nos humaniza y embellece a todos. En definitiva, una inmensa gratitud al Señor por el regalo de cada verano, de cada año.
Natalia Villagrán León (miembro de ACIT de Córdoba)
Yo lo he vivido con alegría, como una acción de gracias: gracias por Victoria, por su entrega y por su testimonio, y gracias por las personas que han hecho posible que nos reuniéramos para celebrarlo como familia teresiana.
Pilar Barberá Niño (miembro de ACIT de Córdoba)
Celebrar el triunfo de Victoria es siempre ganancia: dar la vida es ganarla, seguir al que llama es caminar con los otros y para los otros. Así lo vivió Victoria.
Carmen García del Castillo (miembro de AP de Córdoba)
