Bajo el título ‘Naturaleza y Contemplación’, La Casina abrió sus puertas el pasado mes de mayo para transformar Covadonga en un aula abierta de espiritualidad y vida. 18 personas, 3 días de inmersión, un entorno único en los Picos de Europa.
La montaña de Covadonga en los Picos de Europa y las instalaciones de La Casina fueron el escenario del encuentro Naturaleza y Contemplación. Del 30 de abril al 3 de mayo, un grupo de 18 participantes, procedentes de diversas localidades, centraron su atención en la relación entre en ser humano y el medio natural.
Este espacio orante ha sido posible gracias a la iniciativa del equipo impulsor de La Casina y el apoyo del Consejo de Cultura.
Un camino hacia la renovación interior
La iniciativa se diseñó con el propósito de explorar el vínculo con el entorno natural a través de una perspectiva contemplativa. El programa buscó fomentar la renovación de la espiritualidad, la misión y la capacidad de amar y transformar nuestro entorno social desde dentro. Para ello se aplicaron diversas dinámicas grupales y actividades al aire libre.
Durante las tres jornadas, el itinerario de trabajo facilitó la conexión a través de los sentidos, la belleza, las emociones, el significado y la compasión. Se estructuró en torno a:
- Meditaciones dirigidas: Orientadas a la preparación física y espiritual para la interioridad.
- Caminatas guiadas: Recorridos por los parajes de la zona que combinaron el silencio consciente y actividades orientadas a la contemplación con una visión relacional.
- Todo está conectado: La premisa que guio el descubrimiento de los participantes en la montaña asturiana.
- Ejercicios sensoriales: Actividades enfocadas en la percepción del presente y la influencia de la naturaleza en el estado emocional.
La Naturaleza, espacio de aprendizaje
Estos días proporcionaron una aproximación a la naturaleza como maestra. En un ambiente de calma y libertad, los participantes recorrieron caminos entre arroyos, cascadas y bosque con el convencimiento de que el bienestar profundo nace del contacto directo con la tierra.
El equipo organizador ofreció claves para un camino consciente y transformador:
- Permanecer en el presente despertando la percepción de todos los sentidos;
- Admirar la belleza de lo pequeño, de lo grande y también la belleza del sistema;
- Tomar conciencia de la influencia de la naturaleza sobre nuestro estado emocional;
- Descubrir el significado simbólico de los lugares clave para Pedro Poveda y la Institución Teresiana;
- Reflexionar sobre el sentido profundo de la compasión, relacionando la muerte con la vida, la paz de la Tierra con la paz de los hombres.
Sesiones de clausura y velada musical
Las sesiones de clausura se centraron en la reflexión sobre la compasión y la relación entre los ciclos de la vida y la paz global, consolidando la idea central del evento: la interconectividad de todos los elementos del sistema natural.
Una velada musical unió todas las voces de los presentes con melodías de distintas procedencias. La canción Adiós ríos, adiós fontes, con letra de Rosalía de Castro, abrió este espacio.
El encuentro concluyó con un círculo compartido donde los participantes valoraron la experiencia de conexión con uno mismo, con los demás, con la naturaleza y, en definitiva, con Dios. Apreciaron significativamente la vinculación de los contenidos con el mensaje bíblico y aplaudieron unánimemente la excepcional acogida de la casa.
Me voy con la experiencia personal vivida con y en la Naturaleza de este lugar, singular y único. Muchas gracias por cada una de las personas que hemos sido este grupo. Nos llevamos conexión. Poveda está aquí y quiere esto. ¡Continuaremos!
Carmen Ortega Cáceres
Muchísimas gracias por esta experiencia tan única. Yo he estado en muchos retiros, pero este sobrepasó todas mis expectativas.
María Cuellar Martínez
Un gran abrazo grupal, que entrelazó a los participantes como una red, expresó el agradecimiento por la vivencia compartida y por la experiencia de conexión.
Hacia una conversión ecológica
Boni Molada, Isabel Acereda y Rose Miró, comparten desde el equipo organizador:
Covadonga es un lugar donde la historia, la naturaleza y la fe se unen ofreciendo un enclave único para vivir una experiencia profunda de vinculación con el entorno natural, en grupo, desde una espiritualidad cristiana. Seguimos caminando juntos hacia una conversión ecológica.
Fotos aportadas por el equipo organizador.

