‘Patrice Lumumba. Tras las sombras de la independencia‘ (Ed. Catarata, Madrid, 2025) es la biografía que propone esta vez Joaquín Vergés para la lectura. Esta obra fue escrita por Pablo Arconada Ledesma y Jara Cuadrado Bolaños, ambos con líneas de investigación en el continente africano, con motivo del aniversario de su nacimiento. “Hoy, Lumumba permanece en la memoria colectiva como un líder panafricanista, anticolonial y antiimperialista”, afirma Joaquín.
Rara vez el mercado editorial ofrece la oportunidad de profundizar en la historia de África y en las figuras que marcaron sus procesos de emancipación. Esta biografía dedicada a Patrice Lumumba, símbolo de la esperanza de un Congo libre, fuerte y unido, nos aproxima al periodo de descolonización del país y a las complejidades de su independencia, proclamada el 30 de junio de 1960.
La lectura de esta biografía nos enfrenta a una verdad incómoda: que la independencia del Congo nunca fue completa, y que sus inmensos recursos han sido para el país más una condena que una salvación.
La escasez de datos sobre sus orígenes obliga a biógrafos e historiadores a reconstruir su infancia y juventud con escasos testimonios. Sin embargo, puede rastrearse su formación dentro de un entorno colonial que reservaba la educación y el ascenso social a una minoría conocida como évolués: una clase media ‘europeizada’ que representaba el máximo nivel al que un congoleño podía aspirar bajo el dominio belga. Lumumba, que logró acceder a este círculo, pronto se rebeló contra el exclusivismo y la desigualdad que sustentaban el sistema colonial, lo que lo llevó a la persecución y al encarcelamiento.
Esa experiencia reforzó su conciencia anticolonial y su compromiso con la libertad del Congo. Como en tantos procesos históricos, el propio sistema opresor terminó generando a sus opositores. Tras un año de prisión, Lumumba emergió como un líder decidido a conducir a su país hacia la independencia. No obstante, el camino no fue sencillo. El Congo heredó de Bélgica una estructura social fragmentada y sin cohesión nacional, en la que las tensiones étnicas y regionales complicaron la construcción del nuevo Estado.
Al convertirse en primer ministro, Lumumba defendió una visión profundamente nacionalista, basada en la unidad del pueblo congoleño y en la descolonización total. Pero esa postura chocaba frontalmente con los intereses belgas y con la política de bloques de la Guerra Fría. Estados Unidos y la Unión Soviética veían en el Congo un territorio estratégico, rico en recursos esenciales para la industria nuclear y aeroespacial.
En este contexto, su figura resultó incómoda para muchas potencias. Su idealismo y determinación lo condujeron finalmente al sacrificio extremo. Hoy, Lumumba permanece en la memoria colectiva como un líder panafricanista, anticolonial y antiimperialista.
En el aniversario de su nacimiento, el pasado año 2025, esta biografía logra sintetizar su trayectoria con rigor y equilibrio. Evita la idealización y ofrece una lectura imprescindible para comprender al personaje y su tiempo.
Por Joaquín Vergés Cabanzón
Breve y lúcido. Qué interesante lo que comentas de los évolués; es fascinante ver cómo el propio sistema colonial creó a su principal opositor. Un análisis muy necesario.
Tengo muchos años y por esto puedo comentar que recuerdo al profesor de geografía anunciarnos que en 1960 el Congo se iba a independizar, y fue. Y ya por los ochenta una amiga vino a comentar a mis alumnas cómo vivían en el Congo. Algunas se ofrecieron para ir como voluntarias. Se lo desaconsejaron porque ni siquiera había agua corriente. Los autóctonos iban al colegio con los zapatos en la mano para no gastarlos. No podían entrar en la universidad porque no habían tenido derecho a cursar la secundaria.
Gracias por la reseña. Es una obra necesaria para comprender la figura de Lumumba y las sombras que acompañaron la independencia del Congo. Se agradece una lectura que acerque una historia tan poco presente en nuestro panorama editorial.
Hay que subrayar “la permanencia de Patricio Lumumba en la memoria colectiva”, no solo en la africana, también en la de todos aquellos países y personas que tienen conciencia anticolonial y han luchado y siguen luchando contra el colonialismo y el imperialismo, que tiene nombres propios en la actualidad y en el pasado: Europa, la vieja Europa, los EEUU y el sionismo judío.
Gadafi, como anteriormente lo hizo Tomás Sankara y otros muchos líderes panafricanos, recogió la antorcha de la Libertad, Independencia y Unificación Africana, y como muchos de ellos pagó con su vida esa rebelión contra la injusticia colonial.
La postura de Lumumba chocó con los intereses belgas, franceses y estadounidenses. Agentes de la CIA estaban presentes cuando le asesinaron.
“La estructura social fragmentada y sin cohesión nacional con tensiones étnicas…” heredada por el Congo, fue provocada, como es hoy, por las potencias interesadas en la extracción de recursos (coltan), con la incorporación de algún emirato golfo y, cómo no, el gobierno sionista, que se mete como una sabandija por todos los lugares donde huela dinero.
La política del divide y vencerás, viene aplicándose en África desde los comienzos de la colonización europea (portuguesa y española) y ha continuado y sigue vigente a día de hoy. No hay más que mirar el mapa de África y sus países, trazado todo con tiralíneas sin respetar etnias, ni lenguas, ni religiones: este territorio para ti, este para mí. Como la ley del vaquero analfabestia Trump.
Muy interesante esta propuesta de lectura, por tratarse de un líder africano poco conocido, pero cuyo legado permanece muy actual. Hoy África, y el mundo, está muy huérfano de políticos valientes, coherentes e independientes, que antepongan el bien común y el servicio a su pueblo, por encima de intereses propios o de las grandes potencias.
¡Lumumba está más vivo que nunca, y quedó claro en la CAN 2025! ¡Que vivan los lideres panafricanistas y antiimperialistas!