‘Amar con Pasión y compasión’ es el tema del XV curso de la Cátedra Josefa Segovia convocado por el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista (CITeS) y la Institución Teresiana (IT). Se trata de un encuentro internacional -presencial y online– que reunió a expertos de primer nivel en el CITeS de Ávila del 13 al 25 de marzo de 2026.
En un contexto donde los grandes de este mundo juegan a ser libertadores y construir la paz desde sus mansiones lanzando bombas y exigiendo un rearme que ahoga presupuestos en salud, educación…, es decir, en cuidados, la Cátedra Josefa Segovia busca ahondar en verdaderos caminos de humanidad. Un camino que, quiere preguntarse, ¿se construye con un amor apasionado y compasivo?
Los ponentes y participantes en la cátedra se preguntaron: ¿Y si la pasión fuera el camino? ¿Una pedagogía del amor como opción ética y política de resistencia? ¿Compasión sin autocompasión? ¿Cómo saber si estamos ante una pasión obsesiva o armoniosa? ¿Tiene límites la compasión?
Para ello, este curso reunió a doctores en educación, teología y psicología, así como a profesionales con experiencia en la formación de educadores, el acompañamiento, el trabajo y la acción social y el mundo de la música.
Acompañaron este camino como conferenciantes Fernando Millán, doctor en Teología de la Universidad Pontificia de Comillas; M.ª José Schultz Montalbetti, doctora en Teología de la Universidad de Deusto; Joaquim Azevedo, doctor en Ciencias de la Educación de la Universidad Católica Portuguesa; y Antonia Martín, doctora en Psicología por la Universidad Pontificia Comillas.
El director del CITeS, Jercy Naawojowski y la directora académica de la Cátedra Josefa Segovia, Antonia Martín, dieron la bienvenida a todos los participantes (presenciales y online) y presentaron la motivación y el programa del curso. Subrayaron que se trata de la 15.ª edición y agradecieron la labor del equipo coordinador de la Cátedra y a su anterior directora Carmen Azaústre. También se acogió con calor al equipo entrante: M.ª Jesús González Garmendia, M.ª Dolores Jiménez Ruiz y Juan Carlos Torre Puente.
Dos místicos compasivos del siglo XX: Etty Hylesum y Tito Brandsma
En la ponencia titulada Místicos compasivos, Fernando Millán señaló que mística y compasión se exigen. Hablar de místicos compasivos -dice- “es un pleonasmo”. El amor apasionado y la práctica de la compasión en la vida cotidiana es “un verdadero lenguaje para hablar de Dios hoy”.
Escogió a dos personajes holandeses que compartieron el mismo período y los horrores de los campos de concentración: Etty Hillesum en Westerbork y Auschwitz; Tito Brandsma en Dachau. A través de breves esbozos biográficos, Fernando describió cómo cambia cada uno su mirada ante la realidad familiar, social y política que viven; cómo descubren el camino de la compasión apasionada. “Quisiera ser bálsamo para tantas heridas” es la última frase que se conserva de Etty en su diario. Tito vivió el viacrucis de Jesús en el viacrucis de la humanidad y expresó: “el peor escándalo es que nos escandalicemos”. Etty y Tito supieron ver la persona herida en el camino y hacerse para ellos amor compasivo.
Terminó Millán recordando la mirada de Josefa Segovia ante la falta de cultura y educación. También ella tuvo ojos para las víctimas de la historia.
¿Y si la pasión fuera el camino?
M.ª José Schultz sumergió a los oyentes en la pasión y muerte de Jesús de Nazaret con el fin de redescubrir la pasión que le habitaba, la fuente de su pasión. “Fue la pasión de Jesús lo que interpeló la pasión de los creyentes”, expresó. Por ello su intervención, ¿Y si la pasión fuera el camino? Espiritualidad sin tibieza a la luz de la Pasión de Jesús , giró en torno a un pequeño fragmento de la primera carta de Pedro (1 Pedro 2, 21-25). Cuando un cristiano ve la cruz, no se queda su mirada en la muerte y el sufrimiento; lo que mira es “cómo vivió Jesús el sufrimiento y la muerte”. Cómo fue hijo y hermano, cuál fue su pasión.
Y resonaron en el ambiente sus preguntas: ¿Que pasión nos mueve a nosotros? ¿Qué nos apasiona del Evangelio? ¿Cuál es la fuente de nuestra pasión? ¿Qué nos roba el corazón en la vida cotidiana?
Una opción ética y política de resistencia
Joaquim Azevedo afirmó que “hay escuelas inclusivas que excluyen”. Su pasión por los adolescentes que acaban abandonando las escuelas, que han desistido de sí mimos… le ha llevado a investigar, a escribir, a proponer y poner en marcha el proyecto Arco Maior. El motor de este proyecto socioeducativo es la pedagogía del amor, una pedagogía contracultural. Joaquim sabe que el amor lo sostiene todo y a todos.
En su exposición, La pedagogía del amor: una opción ética y política de resistencia, desgrana los seis pilares de este modo de educar. La proximidad, el respeto y el encuentro, gestos esenciales para crear un clima de confianza donde cada adolescente pueda ser quien es, libre de etiquetas y bajo un compromiso mutuo. El reconocimiento del otro se entiende como un acto ético y de amor que permite que el joven aparezca en toda su grandeza y fragilidad, apoyado siempre por la atención y la escucha activa; un diálogo que, como señala Joaquim, requiere silencio, paciencia y determinación.
Esta cultura del cuidado se materializa en la cotidianeidad de la casa, la mesa y la comunidad, donde las tareas compartidas construyen hogar y dignidad a través de gestos simples repetidos y la presencia. Finalmente, la participación real en asambleas permite que sean ellos quienes definan sus retos, objetivos y actividades, aprendiendo democracia y amabilidad. Todo ello sustentado por cambios organizativos que fomentan el trabajo interdisciplinar, los talleres y los itinerarios personalizados que ponen al adolescente en el centro del proyecto.
Este modo de educar es un acto político de resistencia, es la ética del cuidado. El eco de la parábola del Buen Samaritano vuelve a resonar en la sala; “solo el amor ve lo invisible”, concluirá.
Aceptar el límite con esperanza
La última ponencia de estas jornadas, ¿Tiene límites la compasión?, fue desarrollada por Antonia Martín. Partió compartiendo los fundamentos y definición de la compasión: qué es y qué no es. Explicó sus componentes: cognitivo, afectivo, intencional y motivacional. Enumeró los territorios de la compasión: físico, social, psíquico, emocional, cognitivo, moral, relacional y religioso; así como las diferentes formas de maltrato. Nombró las posibles resistencias para la compasión que sufrimos como el rechazo, la huída, el estancamiento o la insensibilización.
Se preguntó si era posible la compasión sin la autocompasión e identificó algunas ideas erróneas sobre la autocompasión. A continuación, se detuvo en constatar que la compasión tiene un precio y se hace necesario aceptar los límites “con esperanza pasiva y activa”. Citó como rasgos de las prácticas compasivas la gratitud, la hondura, la lucidez y la Presencia. A través de un poema de Julio Gómez Cañedo, describió los beneficios de la compasión y finalizó exponiendo algunas formas concretas de ser personas compasivas hoy.
Talleres simultáneos
A través de cuatro talleres simultáneos, los participantes pudieron redescubrir, desde la práctica, los matices de un amor apasionado y compasivo. Esta exploración se llevó a cabo mediante diversas perspectivas: Alodia Cabañas profundizó en el Encuentro en la Presencia Amorosa; Juan Carlos Torre planteó el dilema ¿Pasión obsesiva o armoniosa?; Laura García abordó la relación entre la compasión y la autocompasión; y, finalmente, Paula Sedeño aportó la visión desde la música: Andante Appassionato.
Pasión y compasión conscientes
El panel de experiencias ofreció testimonios de profesionales que viven su labor con pasión y compasión conscientes. En él participaron Ana Arancibia, responsable de Fortalecimiento de la Acción Social de la Institución Teresiana en España; Auxi García, doctora en Psicología y miembro de ACIT dedicada a la acogida de personas sin hogar; y Sara Gandarillas, trabajadora social y miembro del Movimiento ACIT JOVEN.”
Soñamos caminos
Con todo ello, y además con cuenta cuentos, velada mágica y la rica convivencia de estos días, las personas participantes pudieron ahondar y encontrar caminos, sendas, atajos para la compasión en sus propias vidas cotidianas. Unidas podrán construir calles, carreteras, ¿quizás autopistas?, para vivir un amor apasionado y compasivo. Soñemos, pero con los pies en la tierra.
Clausura
El evento fue clausurado por el director del CITeS y la directora académica de la Cátedra. Ambos agradecieron a todos los grupos y personas que, de una manera directa o indirecta, hicieron posible este encuentro. M.ª del Carmen Aragonés, directora de la IT en España, tuvo también unas palabras de cierre recorriendo los principales contenidos de este curso y haciendo una llamada a educar en la compasión:
Necesitamos educar en la compasión … Sin compasión nos mutilamos como sociedad, nos robotizamos. Apelemos a la lucha por no mirar a otro lado y sentir la obligación de actuar no solo como justicia social, sino por humanidad. Los pobres, los que sufren, los que están solos son de nuestra incumbencia.
Vayámonos, como nos decía el tema de este curso: miremos al mundo con compasión y pasión.
Antonia terminó invitando a participar en las próximas jornadas de la Cátedra Josefa Segovia en 2027.
“Que la fuerza del amor, la pasión y la compasión, os acompañe siempre”, fueron las palabras de despedida de Jercy.
¿Qué me llevo del 15.º Curso de la Cátedra Josefa Segovia?
Hemos preguntado a varias personas qué ha significado este curso para ellas. Muchas se llevan frases y preguntas que les movilizan, como comparten Rolando y Gertru:
Me llevo varias frases o preguntas que me han llegado, que me hacen vivir la vida con amor y tomar conciencia de la pasión y la compasión: el amor no engaña, nos hace ser amables y misericordiosos; ¿qué nos apasiona?, ¿qué nos apasiona del Evangelio?, ¿qué te roba el corazón?
Rolando Mendivil, participante
De este encuentro me llevo con mucha fuerza que el amor es inseparable de la pasión y la compasión. Además, cuando se habló de Las Moradas, el ponente recordó que en la séptima, lo que santa Teresa dice es ‘obras es lo que queremos’.
Gertru Pavón, participante
Mercedes Perles nos confiesa que este curso le ha abierto “horizontes en el campo de la compasión y pistas para vivirla en la vida cotidiana, para pasar a la acción”.
M.ª del Carmen Aragonés, expresó que se lleva, sobre todo, el encuentro con las personas. Y añadió:
Me llevo el volver la mirada a quien es el modelo de compasión, que es Jesús compasivo; el prestar atención a las personas más vulnerables. El mismo lema del curso creo que es movilizador para actuar con compasión y, para eso, es necesario mirar la Pasión de Jesús.
En el ambiente se recogía la gratitud a los organizadores, a los ponentes y, como comunicó Augusto Atalaya, al ambiente creado de una “cordialidad muy grande” en este “espacio de aprendizaje”.
Galería de fotos
- Fernando Millán
- M.ª José Schultz
- Joaquim Azevedo
- Antonia Martín
- Alodia Cabañas
- Juan Carlos Torre
- Laura García
- Paula Sedeño
- Cuenta Cuentos
- Velada Mágica
- Panel de Experiencias
- Mesa de Clausura
Foto de portada: Inauguración del XV Curso de la Cátedra











