A raíz de un problema de salud donde perdió el habla, M.ª Ángeles pudo sacar la fuerza a través de la escritura y ahora esa fuerza se expresa en su voz. Aquí comparte un relato lleno de esperanza: Sembradores de esperanza en medio de la noche.

M.ª Ángeles Moreno Camero es voluntaria en el Proyecto Rajab (Asociación Educación y Cultura), como maestra del Taller de Costura y Confección junto a otras mujeres. Ante la dificultad, no se rindió y siguió comunicándose y sembrando esperanza. Porque en la noche, surgen personas que siembran luz.

Presentamos a continuación uno de sus textos, Sembradores de esperanza en medio de la noche, que también podemos llegar a escuchar con su propia voz.

 

Sembradores de esperanzan en medio de la noche

Os invito a imaginar una noche oscura. Una noche sin luna, sin estrellas, sin consuelo.

En medio de la noche sentimos el peso del dolor, el frío de la injusticia y de la guerra. La desolación de los que han sido excluidos, empobrecidos, silenciados.

El alma del mundo parece hecha harapos. Todo parece perdido.

Pero en medio de esa noche, algo sucede. Aparecen personas. No con grandes discursos, no con soluciones mágicas, sino con algo más poderoso: con semillas de esperanza. Son sembradores y sembradoras de esperanza.

Personas que, a pesar de la oscuridad, eligen creer. Creer que otro mundo es posible. Creer que la fe es fuerza, unidad y paciencia. Aunque esa paciencia esté marcada por los golpes y claroscuros de la vida.

En medio de la noche hay personas que siembran amor donde hay odio; justicia donde hay exclusión; paz donde hay violencia. Vida donde hay muerte.

Y lo hacen con gestos pequeños, pero profundos. Y ahí, en lo más hondo del dolor… germinan semillas de esperanza.

Nosotros y nosotras en Rajab, también somos parte de ese proyecto de siembra. Un proyecto hecho de humanidad compartida.

En medio de la noche estamos aquí hombro con hombro, aprendiendo, trabajando, sembrando. Porque la esperanza no es un sueño individual: es una tarea comunitaria. Sabemos que nuestra fuerza está en la unión.

Así, en medio de la noche… descubrimos que la luz no viene de lejos. La luz nace de dentro y se enciende en el encuentro con muchas personas de todo lugar y cultura, personas hermanas. Y la LUZ es VIDA.

Cuando compartimos esa vida, se nos devuelve multiplicada. Nos transforma. Nos agranda la mirada. Nos expande el corazón.

Sí, la noche es real. Sí, hay dolor y muerte.

Pero, en medio de la noche, la muerte no tiene la última palabra. La última palabra la tiene la LUZ. La última palabra…  la tiene la VIDA.

 

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