‘Generando redes de fraternidad para escuchar los gritos de nuestro mundo. Cada uno cuenta’

En estos momentos complejos la Asamblea, celebrada online con apoyo del Departamento de Información General, ha significado una reflexión conjunta centrada en la búsqueda de nuevas estrategias, nuevos modos y medidas concretas a adoptar como colectivo que la Federación, desde su función de órgano de coordinación entre las Asociaciones, pueda impulsar, estableciendo redes y creando sinergias.

En jornadas de mañana y con una altísima partición de miembros de toda España, se celebró la XII Asamblea de la Federación ACIT España los pasados días 13 y 14 de febrero.

La Asamblea se desarrolló en seis momentos significativos: espacio formativo, a cargo de de María Rita Martín; Marco de la Asamblea con intervención inicial de Maite Uribe y de May Garrido; evaluación de la gestión del trienio: 2018-2020; propuestas de acción para el próximo trienio, 2021-2023; informe de tesorería y presupuesto del nuevo trienio; elección de la presidencia de la Federación.

Un lema que interpela la vida

El lema que pone marco a la Asamblea centró el espacio formativo a cargo de María Rita Martín. Resalta cómo en su primera expresión, Generando redes de fraternidad, ya se destaca la necesidad de acción conjunta, que los desafíos debemos abordarlos desde la unidad y desde la conexión fraterna para que la vida fluya y se multiplique. En la segunda parte, para escuchar los gritos de nuestro mundo, nos recuerda que no son redes introspectivas, de auto-reconocimiento; son redes de escucha de tantas voces que piden ayuda en un momento de gran dolor para muchos.  

“La escucha nos permite distinguir los ruidos estridentes, que nos aturden, nos distraen, nos ensordecen y hasta nos vuelven locos…, de esos otros gritos silenciosos que nos duelen, nos indignan, nos ponen en pie, nos dinamizan, nos levantan”.

Es un lema que nos interpela: “¿Qué gritos escucho? ¿Qué gritos percibo en medio del trajín del día a día?” Es un lema que implica a todas y a todos, nos decía, en un doble movimiento: ninguna persona puede quedar excluida y cada una, cada uno debe ponerse al servicio. Cada uno cuenta.

Se trata de hacernos preguntas para abrir caminos: ¿Cómo escuchar los gritos de nuestro mundo…? ¿Qué más podemos hacer? María Rita nos propone algunas claves: 

  • Ejercitarnos en el discernimiento

“En esta manera de entender el discernimiento lo más importante es llegar a percibir por dónde se manifiesta la vida nueva que viene de Dios, la vida nueva que rehace personas, familias, grupos y comunidades, y que nos abren al futuro.”

  • Cambiar nuestro estilo de vida en una doble dirección: Crear redes de fraternidad y seguir más cerca a Jesús manso y humilde de corazón.

Desde el “deseo mundial de hermandad” al que nos llama el papa Francisco, María Rita finalizó su intervención con esta invitación:

“Que la Asamblea que vamos a celebrar nos impulse a estos cambios en nuestros estilos de vida para generar relaciones fraternas de amor y amistad social convencidas de que es la fuerza que transforma al mundo desde dentro.”

Memoria agradecida con una mirada al futuro

Maite Uribe comenzó con unas palabras de la carta del año 2021, La sabiduría de la bondad.

“Un corazón sabio y prudente, un corazón bondadoso y compasivo está siempre atento y abierto a la escucha, es intuitivo ante el dolor y el sufrimiento, abre caminos al bien común, al servicio y a la solidaridad, despierta alegría, paciencia, confianza y serenidad. Es consustancial al amor.”

En su intervención, invitaba a vivir la Asamblea como un encuentro en profundidad, en clave de discernimiento sobre nuestra respuesta a la llamada de Dios, sobre nuestra misión y espiritualidad, sobre nuestro modo de presencia en el mundo desde el carisma de la Institución Teresiana. En ese sentido extraemos dos subrayados de la intervención de Maite Uribe: 

“Una Asamblea siempre es una experiencia de discernimiento, de búsqueda del deseo de Dios para las personas implicadas; de mucha escucha, de relectura, en verdad y en humildad, de todo lo vivido, concretamente para vosotros en estos tres últimos años, y siempre desde las claves del carisma de Pedro Poveda. Y para todo ello se necesita sabiduría y bondad, lucidez y fraternidad, visión de futuro y realismo en el aquí y ahora.

“Por supuesto que tendréis que evaluar las acciones realizadas, pero el encuentro de estos dos días os da la ocasión de dar gracias a Dios por haber podido acompañar y ofrecer un camino capaz de humanizar el mundo de hoy y, junto a esta acción de gracias, presentarle a Dios la próxima etapa, el deseo de seguir adelante, estéis donde estéis, en esta tarea humanizadora que es vocación y misión.”

A continuación, May Garrido, como presidenta de la Federación ACIT, hace un recorrido por los tres años últimos y comparte su visión agradecida por todos los momentos vividos de construcción conjunta y por todas las personas con las que ha compartido este camino: Carmen Cobo como Asesora; la Comisión Permanente; los presidentes/as de las Asociaciones ACIT y por todos los miembros que han colaborado y participado en actividades organizadas por la Federación. También agradece los puentes establecidos con ACIT Joven e InteRed durante estos años.

“Hemos aprendido a soñar, facilitar, acompañar, compartir la vida, compartir también, cómo no, nuestros miedos y nuestras fortalezas para ensanchar la tienda y buscar nuevos caminos, para crear redes que nos hagan sentir la universalidad de la Institución Teresiana. […] Pero el camino durante estos tres años ha estado lleno de situaciones que nos han invitado a ser más creativos y más audaces en nuestras propuestas.”

Hacemos balance

Rufino Gregorio realizó la presentación de la Memoria del Trienio, de forma gráfica y mediante un extenso documento en el que se recoge, cronológicamente, un resumen de los temas tratados en todas las reuniones de la Junta Directiva, Comisión Permanente, así como resumen de las crónicas de actividades: encuentros, jornadas de oración y jornadas de formación realizadas en el trienio. Con todo ello se comprueba lo vivido, las oportunidades ofrecidas y desarrolladas y se pone de manifiesto el potencial de la Federación, su capacidad de convocatoria y de ser agente catalizador.

Marián Guzmán, presidenta de la Asociación Levante Sur, hizo la presentación de la Evaluación del trienio elaborada a partir de las aportaciones de las siete Asociaciones. La evaluación incluía algunos indicadores que, de alguna forma, reflejaban que es necesario avanzar, dar impulso a acciones en marcha, que hay camino por recorrer y también propuestas sobre cómo dar pasos concretos en las líneas planteadas por la ATA a.e. 2018.

En la evaluación se anticipaban algunas demandas prioritarias: es necesario “compartir experiencias”, “favorecer encuentros inter-asociativos”, “sentir que no estamos solos, sino formando parte de una familia IT más amplia”, “ensanchar la tienda”.

El conjunto de la memoria y la evaluación constituyen la Gestión del Trienio en sus aspectos organizativos que, una vez presentados a la Asamblea, se sometieron a aprobación. Las votaciones, para garantizar el anonimato, se realizaron a través de formularios de Google, con un enlace abierto a tal fin en la plataforma Moodle desde donde se compartía toda la información.  

Una llamada a compartir y soñar metas

Tras la aprobación de la gestión se inició el proceso participativo de elaboración de propuestas para el próximo trienio, centradas en el marco establecido por la líneas aprobadas en la ATA a.e. 2018.  El objetivo de este espacio es definir acciones y medidas concretas a desarrollar dentro de las funciones y competencias que la Federación tiene como órgano de coordinación entre las asociaciones.

Xavi Toda, presidente de la Asociación Levante Norte, presentó las acciones que la Junta Directiva planteó a la Asamblea para su estudio y que se elaboraron a partir de las aportaciones de todas las Asociaciones para, posteriormente, mediante reuniones de grupos, abrir un espacio de trabajo conjunto. A continuación, el acuerdo adoptado.

Un camino hacia la corresponsabilidad

Laura Moreno, como tesorera, presentó el balance de cuentas del trienio, compartiendo el documento previamente incorporado a Moodel para su consulta. Se plantea la necesidad de enfocar el tema económico siempre desde la solidaridad y abordarlo desde la creatividad y la audacia, como expresaba Maite Uribe en su intervención: “aprender juntos que lo que compartimos se multiplica”. Se comprueba que las actividades se han desarrollado con el criterio de conseguir su autofinanciación y se valora especialmente el trabajo de los equipos organizadores. Por otra parte, dadas las circunstancias del 2020 en el que los gastos fueron inferiores a los previstos, se informa de que se pudieron realizar aportaciones concretas a Sta. María de los Negrales, Cáritas e InteRed.

De cara a los presupuestos, teniendo en cuenta la incertidumbre generada por la pandemia que no permite aventurar cuándo las actividades y reuniones podrán realizarse presencialmente, tras un debate, se decide aprobar exclusivamente el presupuesto correspondiente a 2021, quedando pendiente la aprobación de los dos ejercicios siguientes.

Nueva presidencia

Se presentó la candidatura a la Presidencia de Victoria Dapena. Se compartió la presentación en la que expone su recorrido en la IT, su vinculación y conocimiento de la Federación como lugar de coordinación y encuentro; sobre todo, su amor a la obra y sus esperanzas al abordar este reto, aportando capacidad de entusiasmo y la ilusión de ayudar a tejer redes de fraternidad entre los miembros ACIT.

Por unanimidad Vicky Dapena queda propuesta por la Asamblea para ser ratificada por la Directora General como presidenta de la Federación de Asociaciones ACIT España.

Tras unas primeras palabras de la nueva presidenta, se produjo el traspaso de cargos, con emotiva intervención de May Garrido como presidenta saliente, y de Laura y Juan Antonio que, por llevar seis años en la Comisión Permanente, dejaban sus cargos. Todos expresaron su agradecimiento profundo por lo vivido, poniendo de manifiesto el balance enormemente positivo de la experiencia que significa este servicio y animando a otros a asumir responsabilidades en los distintos ámbitos de las Asociaciones ACIT. 

Por último, en el momento de clausura de la XII Asamblea, María Rita Martín, manifestó su satisfacción por el desarrollo e impulso que se percibe, con referencia a tres palabras de cómo se ha vivido este encuentro: “paz, alegría y esperanza”. Se lleva “una visión de la Federación muy viva, que va más allá de una estructura organizativa para realmente convertirse en una red fraterna”.

Por Federación ACIT España