Sofía Santiago nos transmite cómo se ha vivido este año de pandemia la peregrinación de la Institución universal a tan sagrado lugar para nosotros.

Voy a Covadonga, Madre

¡Covadonga!
En plena naturaleza,
entre el silbido del viento
y el murmullo del chorrón,
hay una cueva pequeña donde la Madre de Dios
acoge a los peregrinos
que buscan su bendición.

¡Covadonga!
Desde niña se coló en el corazón
porque era cuna y cobijo
de mi amada Institución.
A los pies de la Santina
Pedro Poveda ideó
una Obra bendecida
al arrullo de un amor.
Amor a Santa María,
a la España desolada,
analfabeta y muy pobre
repleta de encrucijadas.

¡Covadonga!
Y fue el Padre quien soñó
en esa gruta pequeña,
que era posible la vida
si en la vida estaba Dios.
Y… a los pies de la Santina
surgió un milagro de amor,
porque lo mejor habita
muy dentro allá en el hondón.
Sube y baja, baja y sube,
en invierno, en primavera
cuando florece el castaño
y reverdece la tierra.
El verano dio sus frutos
las espigas bien granadas
y el Padre, seguía soñando
una luz cada mañana.
¡Cuánta oración, cuánto empeño!
lágrimas de gratitud
y una Obra que nacía
con sueños de plenitud.

¡Covadonga!
Una cueva acogedora,
una Madre con un Niño
esperando al peregrino…
una plegaria sencilla
y el más rico de los vinos.
Y de esa cueva bendita
una sale transformada,
borracha de gratitud,
soñadora de esperanza.
¡Madre, me pongo a tus pies!
vienen conmigo, millones
de hombres, mujeres que buscan
en ti, regazo de amores.

Querida Institución y en ella, queridísimas todas las personas que la llevan en su corazón y que, en todos los rincones de la tierra, agradecen la idea buena, de un sacerdote Pedro Poveda que, a los pies de la Santina, se atrevió a soñar haciendo realidad este sueño.

Como una peregrina más, me acerqué a Covadonga. Me acerqué con gratitud casi infinita y con un corazón lleno de nombres, los vuestros, a los que hoy dedico esta pequeña crónica.

La Institución Teresiana desde 1934 sube a Covadonga para poner a los pies de la Santina todo lo bueno de un año y pedirle fuerza a la Señora, para caminar un año más por los derroteros del mundo, llevando siempre la buena noticia del Reino de Dios.

Este 2020, por la pandemia del Covid-19, la peregrinación, en cuanto al número de personas que han podido subir a Covadonga, ha sido muy pequeño. Dos oferentes: Araceli Ortega de AP y Gorka Lancha A. Alumno y de AJ; tres miembros del Gobierno General de la IT: Carmen Lizárraga, Mª Rita Martín y Mª Dolores Peralta; la directora de Sector España, Camino Cañón, y un miembro del Gobierno del Sector, Mónica González; dos miembros del Ámbito 1: Sofía Santiago y Mª Teresa Gª Muñoz y dos miembros ACIT: Ana María Sánchez de ACIT Castilla-León y Diego Sarabia, de ACIT Norte. A este grupo se unieron el domingo 4, alrededor de 20 personas más de la Institución Teresiana, que junto a otros peregrinos llenaron la Basílica.

El sábado 3 de octubre, algunos llegamos a la Eucaristía de las 12h. La presidió el Sr. arzobispo de Oviedo don Jesús Sanz Montes. La comida fue en la Casa de Ejercicios y, como la tarde quedó serena y preciosa, pudimos pasear y disfrutar de un paisaje repleto de recuerdos, un ‘chorrón’ desbordante de agua y una cueva en la que ya nos esperaba nuestra querida Santina.

Por la noche, a las 22h, los once que componíamos el grupo, con alguna persona más que nos acompañaba, nos reunimos para hacer la oración. “La oración es vuestra fuerza, la única con la que cuenta la Obra Teresiana”, había dejado escrito el Padre y sí, a través de las redes, nos unimos a una oración preciosa, preparada por una persona del Sector para el momento, para toda la Institución, dando gracias por las que tan abundantemente recibimos cada día y sentimos la alegría de ser familia que reza unida.

El domingo 4 de octubre, a las 10h de la mañana, escuchamos las palabras de Maite Uribe, directora de la Institución Teresiana. De sus palabras, subrayo:

Fidelidad y creatividad

Fidelidad y creatividad son dos dimensiones muy queridas de Pedro Poveda. Fidelidad y creatividad para responder a preguntas que se hace el papa Francisco: ‘¿habrán aumentado en nosotros los anticuerpos del amor, la justicia y la solidaridad?Fidelidad y creatividad para responder a otras preguntas que en estos últimos meses han resonado alrededor nuestro y en nosotros mismos: ¿Por qué esta pandemia? ¿Por qué ahora? ¿Hasta cuándo?

Como creyentes, […] sabemos que ‘es tiempo de gestación de algo nuevoque está creciendo en el silencio y en la discreción de un Dios que ha querido encarnarse en la historia humana […] ‘Desde antiguo guardé silencio, me callaba, aguantaba, ahora como parturienta grito y suspiro jadeante … Y guiaré a los ciegos por un camino que no conocen, convertiré ante ellos la tiniebla en luz’ (Is. 42, 14-16). Podemos preguntarnos: ¿Qué novedad se está gestando hoy? ¿A qué novedad y creatividad nos está llevando este tiempo tan especial?

Novedad y creatividad

  • Necesidad de situarnos de otra manera ante la productividad, para dar espacio a la calidad y al respeto de la creación con sus ritmos vitales que no debemos forzar.
  • Reconocer el valor de la interioridad, de la contemplación, de la oración para ayudarnos a discernir […] y reorientar nuestras opciones de vida.
  • Abiertos y lúcidos ante este mundo que no queremos que sea propiedad de unos pocos sino espacio solidario, ese bien común, que sea casa de todos.
  • Hemos aprendido a consolar y a transmitir esperanza a jóvenes y mayores…
  • Convencidos de que los gestos concretos hablan más que muchas palabras. Gestos que han sabido ser ‘singulares en lo interior con una apariencia común en lo exterior’, han sido testigos de la singularidad del Espíritu de Cristo.

‘¿Qué novedad se está gestando hoy? ¿Qué novedad se está gestando a través de las personas que se inspiran en el carisma de Pedro Poveda?’ Queremos recordar y agradecer la novedad que se está gestando con vuestra presencia y compromiso en las realidades en las que estáis comprometidos. Queremos ser testigos de vuestro deseo profundo de ofrecerlo a la Santina.

La novedad de una ofrenda con rostros concretos

Quiero nombrar y agradecer a:

Paz Prieto por tantos años en Japón, donde has compartido tu saber hacer como docente, tu ser más profundo: la alegría, la esperanza, la fe cristiana y tu pertenencia a la Institución.

Mary Larrosa por tu pasión en el acompañamiento de jóvenes, en la educación, en el camino de la fe, la interioridad, el crecimiento global como personas. Gracias por caminar con jóvenes excluidos por su realidad de pobreza, con jóvenes alumnos del colegio y de la residencia universitaria que la Institución anima en Montevideo.

Regine Manzongani por apostar cada día por el cuidado de la vida, el reconocimiento de la dignidad de niños y niñas con discapacidades psíquicas e intelectuales en Kinshasa, por apoyarlos con competencia y ternura, por ayudar a padres y familiares a tener otra mirada sobre sus hijos y puedan así, poco a poco ser un apoyo en sus vidas.

Araceli Ortega por tu capacidad a responder con tanto entusiasmo a diversos servicios que la Institución te ha solicitado, por saber generar cercanía y valoración en las personas, en los grupos con los que has compartido la vida y la vocación, por haber sabido caminar con los pobres y excluidos.

Giuseppe Sajeva por vivir tu compromiso familiar y profesional, animado por tu vocación ACIT, hacerlo con entusiasmo y competencia; gracias por tu manera de crear relaciones cercanas y dialogantes, con esa nota de humor que ayuda a generar vida y a trasmitir con alegría el evangelio y la vocación, especialmente ahora como presidente de la Asociación ACIT Italia.

Gorka Lancha por mostrar con tu vida lo aprendido en tus años de estudiante en el Colegio Santa Teresa de Alicante y que te ha llevado a formar parte y a comprometerte con el grupo de militantes ACIT Joven de Madrid. Gracias por tu compromiso con el estudio en el campo de la ingeniería aeronáutica, preparándote para servir a la sociedad, allá donde la vida profesional te lleve.

Carmen García por poner rostro al proyecto EDIW del que eres una fiel colaboradora, por tu activa participación en la organización de encuentros con jóvenes a nivel local, en tu caso en París, y a nivel internacional; gracias por poner al servicio de los jóvenes tu capacidad de organización, de liderazgo y de animación de grupos. Gracias por tu deseo de humanizar y transformar la desde los valores del Evangelio y el carisma Povedano.

Con vosotros, con vosotras, la Institución podrá cumplir la promesa de ofrecer a Nuestra Señora de Covadonga, la vida y la misión de la Institución presente, desde hace más de 100 años, en tantas realidades como la misión le ha ido ofreciendo.

Termino dando la palabra a Pedro Poveda, quien, en 1928, escribiendo sobre Covadonga decía así: ‘Covadonga es para la Institución algo singular, único, y para mí algo más singular y único. Ante la imagen de la Santina se oró, se proyectó, se vio, por decirlo así, el desarrollo de la Obra. En fin, siete años de vida intensa en aquel bendito recinto dan mucho de sí, y todo lo que dieron fue en torno al ideal de mi vida, que surgió y cristalizó mirando a la Santina’. (Creí́ por eso hablé, [275], Pedro Poveda, 1928)

Un abrazo agradecido. (Maite Uribe)

Escuchamos también las palabras de todos los oferentes: cinco adultos que desde Japón, Uruguay, Congo, Italia, España y dos jóvenes de AJ y EDIW nos regalaron sus experiencias de vida y compromiso. Hora y media, saboreando distintas maneras de llevar a cabo la misión de la IT y de ser Institución en los distintos lugares del mundo.

A las 12h Eucaristía en la Basílica Santuario presidida por don Adolfo Mariño, abad de Covadonga. Fue un canto de gratitud y una invitación a la esperanza activa. La homilía sencilla y profunda, en ella el Sr. Abad, nos animó a seguir siendo testigos, hoy y allí donde estemos, de una ‘cultura distinta’. Recojo algunas ideas de su homilía:

Hoy nos convoca el Señor a su mesa: la mesa de la Palabra, para alimentar nuestra vida. La Palabra es la hoja de ruta para seguir caminando sin desfallecer y sin equivocarnos. La mesa del altar donde Dios se hace presente, porque sin Él nada somos y nada podemos, Él es nuestro alimento.

Venís a Covadonga para hacer un voto, un voto a mayor gloria de Dios. Un voto para que nunca olvide la Institución Teresiana su origen mariano. Estáis aquí para rendir cuentas a Nuestra Señora.

Los tiempos de Poveda se están repitiendo hoy, porque en una sociedad líquida, mejor aún, gaseosa, la cultura está domesticada para que tengamos un encefalograma plano, para que no pensemos, para que no abramos nuevos caminos, para que digamos amén a todo. Y vuestra Institución no puede consentir esto.

El evangelio de hoy nos habla de una viña y esa viña, para vosotras, es la cultura y Dios os dice que tenéis que cultivar esa viña y dar buenos frutos y no agrazones. Preparadas, no para vuestra gloria, no para poneros medallas, si no para servir como en tiempos de Pedro Poveda, a una sociedad que necesita una respuesta cultural distinta, cristiana, libre, objetiva, que dé mucho que decir a este mundo que se está empobreciendo a marchas forzadas por tanta ideologización.

Por tanto, cuando os presentéis ante el Señor y os diga: ‘Esa viña que te dejé, esa cultura que tuviste que sembrar, ¿cómo lo hiciste?’ Que digáis: ‘Señor, lo hicimos desde nuestra pobreza, pero tratando de servir lo mejor posible a esta humanidad que aún está hambrienta y sedienta de una cultura distinta a la que se nos quiere ofrecer tantas veces’.

¡FELIZ DÍA!

Al acabar la Eucaristía fuimos invitados a visitar la Casina y ver cómo van las obras. Iñaqui y José Luis, los arquitectos, nos explicaron con todo lujo de detalles lo que están haciendo, se les escuchaba con gusto, por la ilusión que ponían en cada lugar de la Casina, haciéndonos verla casi terminada. Aún falta bastante, pero confiamos que muy pronto volverá a ser la casa solariega acogiendo al peregrino, buscador de dios a través de una Madre, Ntra. Señora de Covadonga y de un carisma llamado Institución Teresiana.

Con una comida fraterna en la Casa de Ejercicios, nos despedimos con abrazos y besos en el aire, repletos de emoción, queriendo volver muchos más en un venturoso 2021.

Web2

He vuelto de Covadonga, Madre

He vuelto de Covadonga
y traigo en el corazón
la fuerza de una raíz
que se llama Institución.

El voto de Covadonga
se vistió de sencillez,
de familia, de acogida…
y al ponernos a tus pies
bien sabes, Santa María
que crecieron los deseos,
y se agigantó la idea
de ser testigos del Reino
y sembradores de paz
siempre con otros hermanos
en grito de libertad.

La Institución Teresiana,
la que Poveda soñó
ha vuelto a generar vida,
a ser semilla de amor,
a derrochar alegría,
a enjugar con compasión
el dolor de tanta gente
que pide liberación.

Allá en la cueva bendita
y al arrullo del chorrón,
está la Madre esperando
tiempo de Resurrección.
Y cuando estemos preñados
del amor que nunca acaba,
saldremos a los caminos
y al comenzar la jornada,
vislumbraremos la vida,
lista en cada encrucijada.

Sin miedos, sin cobardías…
sabiéndonos habitados,
regalaremos noticias
que Dios nos ha regalado.
Y casi sin darnos cuenta,
tenaces, reconciliados,
humildes y generosos
día a día, paso a paso,
ensancharemos la tienda
en arcoíris de amor
porque allá en la Cueva Santa
se hizo nuevo el corazón.

¡Gracias!

Por Sofía Santiago

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