Desde Jaén nos llegan noticias sobre la celebración del 11 de enero y la entrega del nuevo Reglamento ACIT a la Asociación ACIT de esta ciudad.

En sintonía con el Espíritu que mueve a la Iglesia

El acontecimiento eclesial que se avecinaba con la celebración del Congreso de Laicos movilizó a toda la Unidad Asociativa a la hora de la programación de actividades para el presente curso. En grupos mixtos (AP, ACIT y MIT), se abordó el documento Un laicado en acción, centrándose sobre todo en las cuestiones que abre el propio documento.

La celebración del 11 de enero es una tradición viva en la comunidad Institución Teresiana en Jaén que se reúne para evocar aquella fecha de 1924 que anima hoy el carisma, la espiritualidad y la misión en el aquí y ahora.

El encuentro de toda la comunidad en el aniversario de la aprobación Pontificia de la Obra da por finalizado este pequeño ciclo, vivido como una experiencia abierta al futuro para que fluya con más fuerza el compromiso evangelizador con la fuerza del bautismo y la riqueza del carisma que San Pedro Poveda aportó y ahora acogemos, en sintonía con el latir del Espíritu: Ser Iglesia en salida. En la oración inicial, la Palabra de Dios, la presencia de Josefa Segovia y Pedro Poveda, y los textos comentados sobre ‘ser sal y luz’, abrieron paso a un compartir comunitario sencillo, profundo, y fraterno de las confluencias, las novedades, las inquietudes, los límites y posibilidades, con ánimo y esperanza renovada.

Entrega del nuevo Reglamento a los miembros ACIT de Jaén

La segunda parte de la celebración se centró en la entrega del Reglamento a los miembros de la Asociación ACIT de Jaén. En su intervención, Jorge Luis Fernández, presidente de la Asociación ACIT Andalucía Oriental, recordó, en primer lugar, las palabras que San Pedro Poveda dirigió a la comunidad de Jaén el 11 de enero de 1935, en la que alentaba a las teresianas a elevar el Espíritu del carisma de la Obra, en su corta vida histórica; en segundo lugar, señaló los aspectos más relevantes del significado que tiene recibir un nuevo Reglamento, que permite ir creciendo en la fortaleza de la pertenencia y compromiso con la Obra. Finalmente, resaltó que es un Reglamento concebido como una pedagogía de virtudes sólidas para la propia vida. Es un reglamento, enfatizó, para ser personalizado; implica asumir la espiritualidad de Encarnación en nuestra Iglesia.

Gracias

Termina el encuentro dando gracias a Dios por formar parte de esta familia teresiana, por la llamada a mirar nuestras raíces y al compromiso de vivir con la “singularidad del Espíritu de Cristo”, horizonte, siempre actual, al que nos invita la Directora General de la Institución en este año 2020.

Encarnita Molina