Desde Córdoba, Rosario Gutiérrez Sancho, miembro ACIT de la Asociación Victoria Díez (Andalucía Occidental-Extremadura) y Coordinadora del Comité de InteRed de Córdoba comparte una experiencia que le ha llevado hasta una alumna de la IT que conoció a Josefa Segovia.

«Hace ya algunos años, me habló Antonia Valencia de unos centros culturales de mujeres en los que ella daba charlas de distintos temas. Conociendo ella el trabajo que desde InteRed se hace sobre el empoderamiento de las mujeres, me propuso que hablara con la directora y le mostrara los temas que podían interesar a las mujeres que asistían a dichos centros. Así lo hice. Se aceptó mi propuesta y empecé a recorrerme, con mi proyector y ordenador, los doce centros dispersos por los barrios de la periferia de Córdoba. Cuando podía, incluía las actividades dentro del proyecto de Educación para el desarrollo subvencionado por el Ayuntamiento de Córdoba. Cuando no, los centros colaboraban económicamente y así había una pequeña entrada para los fondos propios de InteRed. Así he estado seis o siete cursos.

peliavila

Cuando se estrenó la película POVEDA, Teresa Montes de ACIT, monitora de uno de los centros, me dijo: “Charo, podrías ir a mi centro y poner la peli, aunque primero tendrías que hablar con la directora”. El asunto quedó así pero yo tomé nota.

Al inicio del presente curso, hablé con la directora, le hice la propuesta y empecé proyectando POVEDA en el centro que ella coordina para que así pudiera decirme qué le parecía. Cuando terminó me dijo: “Tienes que proyectarla en todos los centros, es una película muy buena. Hace poco estuvimos de excursión en Guadix y ahora entendemos la presencia de Poveda en esa ciudad”. Así es que a partir de entonces un día a la semana he ido a cada uno de los centros.

¿Cuál es mi experiencia? Además de emocionarme cada vez que la he visto, he podido ir apreciando detalles de la película que antes me habían pasado desapercibidos. He recibido numerosos ecos y comentarios: “Me ha cambiado la visión que tenía de la guerra civil”, “Qué valientes fueron las primeras maestras…¡tan jóvenes!”, “Voy a buscarla en internet para ponerla en casa”…

Lo que no esperaba es que una señora al finalizar una de las sesiones se me acercara y me dijera: “Cuando Josefa Segovia vino a Córdoba y fue al colegio de la Plaza de la Concha, yo fui la alumna escogida para darle el ramo de flores”. ¡A mí se me puso el vello de punta!

Días más tarde quedé con ella. Me llevó su libro escolar y llegamos a la conclusión de que lo que ella me había contado habría sido en uno de los últimos viajes de Josefa Segovia a Córdoba, alrededor de 1954. Esta alumna, María Auxiliadora Pérez, había conocido entre otros miembros de la Institución, a Araceli Gaitán y a Inés Morillo, cuyos nombres pude retener porque yo también las he conocido, y a Sofía Dacosta, entonces directora.

Termino esta mi humilde crónica sintiéndome muy dichosa de haber tenido la oportunidad, gracias a mi trabajo en InteRed, de acercar a muchas personas la figura de San Pedro Poveda».

Rosario Gutiérrez Sancho.
Córdoba, 10 abril 2019.