Convocadas por el grupo de Salud de la Institución Teresiana con el tema, “Redes sociales e implicación clínica”, nos hemos reunido 21 personas del ámbito sanitario, el sábado 18 de noviembre de 2017 en el Colegio Mayor Poveda de Madrid.

Carmen Mª Prieto Villanueva, Médica de Atención Primaria en Barcelona, inició la reunión disertando sobre: “Influencia de las nuevas tecnologías en la relación médico-paciente”. Hizo un recorrido histórico, parándose en el pensamiento de Pedro Laín Entralgo, quien aborda ampliamente esta cuestión. La ponente afirmó que lo esencial en esta relación sigue siendo la confianza, aunque hay que gestionar bien el tiempo de la consulta, entender las expectativas de los pacientes y buscar factores de riesgo, más allá de la demanda concreta. Desde 2004 está informatizada la historia clínica y, en algunas ocasiones especiales, los pacientes pueden acceder a su historia. La informatización evita repetir pruebas y los mensajes SMS evitan el absentismo, al hacer un recuerdo cercano a las citas.

Los pacientes que más buscan en internet, continuó Carmen María, son los que tienen patologías crónicas. Como recomendaciones señaló que se debe tener especial atención a la entrada del paciente, mantener la protección de los datos y que la pantalla del ordenador no sea un obstáculo para la relación sanitaria y, a la vez, aprovechar todo lo positivo que ofrecen las nuevas tecnologías. La Organización Mundial de la Salud aconseja utilizar la información para promover y mantener una buena salud, empoderando al paciente y fomentando su autonomía. Un cuidado a tener en cuenta, es atender y no dejar atrás a aquellos enfermos que no pueden o no saben utilizar las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Tras la charla, hubo un tiempo de coloquio.

Mª Dolores Braquehais Conesa, Psiquiatra, Barcelona, habló sobre: “Redes sociales: hábito o adicción. ¿Dónde está el límite?” Hizo unas consideraciones previas respecto a cómo nos atrapa la atención el presente digital y la aceleración de las TICs en los últimos años. Las redes sociales son relaciones a través del espacio virtual. En 2017, en España hay 22 millones de personas que usan las redes sociales y hay un teléfono móvil y medio por persona. Se dedican más de 5 horas semanales a atender el WhatsApp.

Mª Dolores explicó que nos enganchamos porque lo necesitamos como humanos: decir cómo estamos, enviar, esperar a que contesten… Hay enganche emocional ya que la valoración por los otros produce felicidad. Indicó ciertas señales de alarma respecto a la dependencia de internet-redes sociales:

  1. recortar horas de sueño,
  2. descuido de las actividades familiares,
  3. cuando te lo indican los otros,
  4. ponerse nervioso si no puede acceder a la red,
  5. aislamiento social,
  6. sentirse bien solamente cuando está enganchado a la red.

En Europa, el número de personas en riego de adicción a las redes sociales llega al 12 por ciento y en España, es el doble, 24 por ciento. Como buenas prácticas señaló: limitar el uso del ordenador, fomentar relaciones fuera de la red, promover la lectura y el deporte, estimular actividades grupales que no sean en la red y potenciar el diálogo familiar. Además, fomentar la capacidad de autocontrol y salir de la “vida” on-line. Aconsejó finalmente cultivar la “atención”, al menos 5-10 minutos al día… solamente “mirar”. Y envió trabajo para casa, proponiéndonos responder a esta frase: “dígame en qué ocupa su tiempo y le diré qué valora”.

Tras la comida, Mª José RiveraBioética, Madrid, nos presentó los distintos conceptos de salud: el de la reunión de Alma-ATA-1978 (Organización Mundial de la Salud); y los Objetivos para el Desarrollo-2030 (Organización Naciones Unidas). La ética de las virtudes se inicia en EE.UU. en 1981. También nos comentó el libro Las virtudes cristianas en la práctica médica, de E. Pellegrino y D. Thomasma, del que entresacó el capítulo “La caridad en acción: compasión y cuidado”, para reflexionar y tener un coloquio.

Para finalizar, nos reafirmamos en tener dos encuentros del grupo anuales. Habrá una cuota para poder pagar los viajes de los ponentes y el lugar será Madrid, que tiene las mejores comunicaciones. Se avisarán las fechas de las próximas reuniones.

Teresa Gª Muñoz.
Oviedo, 21 de enero.