Organizado por la Federación de Asociaciones ACIT España y bajo el lema ¡Descálzate!, se celebró en Guadix durante el fin de semana 4/5/6 de noviembre, el encuentro de oración preparatorio del Adviento. Estos encuentros se enmarcan como actividad que la Federación ofrece en su función de coordinación entre las asociaciones ACIT España y también oportunidad de convocatoria para dar a conocer las asociaciones ACIT como modo de vivir la vocación dentro de la IT.

Desde primera hora de la tarde del viernes fuimos llegando al Centro Diocesano de Espiritualidad Beato Manuel Medina Olmos, situado en las afueras de Guadix. Es significativo el poder de convocatoria de Guadix como referencia dentro de la IT. De hecho, entre los asistentes contamos con miembros de toda España, un numeroso grupo venido desde la Asociación Levante Norte, ACIT Norte, Madrid y Castilla-León y otros más cercanos desde Levante Sur, Andalucía Occidental y Andalucía Oriental, que lo sentía como asociación que acoge. En todo el recorrido de las tres jornadas nos acompañó Jesús Rodríguez, sacerdote muy cercano a la IT desde muy joven y con gran conocimiento de la obra y el mensaje de Pedro Poveda.

¡Descálzate!

Este imperativo, para cada uno de los 84 asistentes resonaba ya antes de llegar, quizás de modo diferente, pero seguro fue cobrando nuevos significados a lo largo del fin de semana:

  • Descálzate, para suprimir todo aquello que te sobra.
  • Descálzate, “bajo tus pies la tierra es sagrada”.
  • Descálzate, para reconocer tus raíces.
  • Descálzate, para sentir de forma directa la realidad.

El encuentro completo se organizó de forma dinámica, estableciéndose un paralelismo entre el “conocer y reconocer” un lugar y su significado y ser capaces de “conocer y reconocer” nuestro momento personal. Se marcó así, un hilo de conexión entre el lugar que pisábamos, abriendo nuestra mirada a una realidad compleja, que fue capaz de transformar a Pedro Poveda, y nuestra opción personal, en este momento de adviento, de espera, para que sea una espera en camino, en búsqueda, una espera que transforma.

Como caminantes ligeros de equipaje

Ya en la noche del viernes con un primer momento de oración, se nos invita a “despojarnos de cuanto nos impide sentir la vida en profundidad”, ser conscientes de todo aquello que nos impide caminar “ligeros de equipaje”, en la familia, en el trabajo, en el compromiso personal, como miembro de la familia IT, dejando constancia de ello en una simbólica sandalia de papel que colocamos a los pies de Pedro Poveda.

La mañana del sábado se estructuró en cuatro momentos: subida al barrio de las cuevas y oración desde el mirador; oración en la cueva de Pedro Poveda; oración en la cueva-ermita de la Virgen de Gracia y, por último, intervención a cargo de Jesús Rodríguez en el salón de actos del colegio.

A la salida en autobús hacia las cuevas, se nos entregó a cada uno un sobre con una frase de Pedro Poveda. Desde el primer momento del día, percibimos la importancia de cuidar los detalles, de estar atentos y preparados para ser conscientes del momento, de la necesidad de hacer silencio. Este camino hacia las cuevas, en el autobús, se hizo así, en silencio, haciendo propia la frase de Poveda que a cada uno le había sido entregada.

No íbamos de excursión o de visita turística. En esta jornada, buscábamos reconocer y comprender la profundidad de un lugar que provocó que un joven sacerdote fuera capaz de generar ilusión, transformar y poner luz en un lugar oculto y oscuro para el resto de la ciudad. Desde el mirador, en la zona alta de las cuevas, el paisaje de chimeneas blancas, se nos mostraba como presencia de toda la vida que transcurre en un interior enterrado, en una “capa oculta” que, desde el seminario, Pedro Poveda descubrió.

Desde el mirador, ante el impresionante paisaje de la corona de montañas que rodea toda la ciudad, Isabel Ortiz Fernández, miembro ACIT, nacida en Guadix, en las cuevas, nos dirigió desde la oración, esa primera mirada a la realidad del barrio. Es difícil trasladar la intensidad de un momento en el que, en este escenario, bajo amenaza de lluvia, cantamos “Creí por eso hablé”.

Perder los miedos y confiar en Dios, complicarnos como Poveda

Intenso, igualmente, un segundo momento de oración personal, accediendo por su pequeña puerta y recorriendo descalzos la cueva de Pedro Poveda. Sentir el frío, la humedad del suelo en los pies, nos carga de realidad, despojarnos de comodidades nos hace vulnerables. En este itinerario orante, seguidamente, en la cueva de la Virgen de Gracia, se compartió lo vivido en este acercamiento al Guadix de las cuevas.

Y, como llamada ante una realidad que transforma, Jesús Rodríguez, nos pregunta si estamos dispuestos a dar el salto, a “complicarnos”, a recorrer el camino que llevó a Pedro Poveda a instalarse en las cuevas. Nos dice, es pasar de la necesidad de Dios, a perder los miedos y confiar en Dios, pasar de la implicación a la complicación, una fe que se va desarropando, desnudando. En su reflexión, nos pone ante un espejo sobre cómo estamos en este camino: ¿dónde está tu fe?, ¿dónde tu confianza?, ¿dónde tu respuesta?, nos interpela, ¿El compromiso es respuesta de la fe que inquieta o es un compromiso que nos justifica? ¿Qué Dios queremos, queremos un Dios omnipotente o un Dios humilde? ¿Creemos realmente en el Dios de las Bienaventuranzas?

Este proceso hacia la confianza, nos dice, si quiere ser como el que Pedro Poveda vivió en Guadix es un proceso de liberación. En el tiempo que vivió en Guadix Pedro Poveda liberó: liberó a los habitantes de las cuevas, pero también a seminaristas, al resto del pueblo, no hay lugar para el juicio.

En este punto, vimos quizás más claro el planteamiento y profundidad del encuentro: conocer el proceso de transformación sufrido en Guadix por Pedro Poveda y plantearnos, en este lugar, cuál es nuestro camino de transformación… camino del miedo a la libertad.

La tarde se inició con la presentación por parte de Carmen Rita García y Carmen Cembranos del Volumen II de la Edición crítica de los Escritos de San Pedro Poveda Ensayos y Proyectos Pedagógicos”, como guion de la charla se siguió el índice del libro. Ellas destacaron el valor simbólico de hacer allí la presentación, pues la labor educadora de Pedro Poveda nace en Guadix. Pero ¿cuál es el objetivo de este trabajo de recopilación e investigación? Se busca dar a conocer de forma ordenada las fuentes originales para que sean instrumento de trabajo para profundizar; es una tarea de compromiso con la fidelidad, actitud necesaria para reforzar la identidad del carisma; es un acto de memoria consciente, es la clave que nos da el sentido del origen y nos pone ante la importancia de la herencia recibida.

Por parte de las ponentes se destaca cómo, desde una actitud crítica y positiva, surge una propuesta pedagógica valiente e innovadora, basada en un humanismo cristiano, que se resume en “enseñar, pero sobre todo educar”, poniendo a la persona como prioridad, “construir a personas verdaderas”, nos dicen, que integran una dimensión social y solidaria, apoyando la promoción de la mujer y la justicia social.

La segunda parte de la tarde nos llevó a conocer otro Guadix, también real, también querido por Pedro Poveda, el Guadix ciudad milenaria. Iniciamos este recorrido reunidos ante la fachada principal de la catedral donde Fernando Melgar nos descubrió algunos aspectos de su historia y arquitectura.

Eucaristía en la Catedral tras pasar la puerta de la Misericordia

Para la Eucaristía accedimos a la Catedral por la puerta de la Misericordia, próximo a finalizar el año jubilar, con un sentido de pertenencia a una Iglesia en cambio, en la que el Papa Francisco invita a vivir y testimoniar con entusiasmo la fe, “una experiencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad”.

Celebramos la Eucaristía de la Festividad de San Pedro Poveda, preparada por las Asociaciones de Levante Norte y Sur, dando gracias por su vida que hoy sigue convocando y uniendo a tantas personas. Los más jóvenes del grupo, Irene, María, Iara y Héctor, muy activos en todo el encuentro, que por la mañana nos ayudaron a descalzarnos al entrar a la cueva de Pedro Poveda, fueron los encargados de enviarnos como mensajeros de Paz.

Tras la Eucaristía, guiados por el historiador Francisco José Fernández Segura, autor de la guía de Guadix, hicimos un paseo por la ciudad: zona centro, plaza porticada, iglesia de Santiago, iglesia de la Virgen de las Angustias.

Después de la cena, en un tercer momento de reflexión, Jesús Rodríguez, nos vuelve la mirada hacia María, como modelo y respuesta a las preguntas planteadas en la mañana. Nos hace ver el tiempo de Adviento como una espera activa, un “preñarnos” de Dios, “¿cómo invitar a María para que forme parte de nuestra vida?”. María nos sitúa en la mística de lo cotidiano, y da pautas para “alejarnos del Dios de la religión”, esto es, redefinir el icono de Dios hacia un Dios bello y atrayente.

Nos descubre rasgos de la espera de María que se convierten en modelo para vivir el Adviento: la Alegría, es una espera gozosa (“ábrete a la alegría”, nos dice); una espera enamorada, que cree en el Amor; que rompe la seguridad y se abre al Misterio; una espera crítica, con dudas, que pregunta, como Pedro Poveda lo hizo. “Se trata de hacer un camino de fe”; ser tienda humilde de Dios, darle acogida. Nuestra mayor devoción no es pedirle ayuda, es ayudar, como ella hizo.

Desde estas claves, cerramos la jornada adoptando tres compromisos relacionados con nuestra vida de familia, con el trabajo, con nuestra vida de fe y asumiendo como propias, cada uno, cada una, las intenciones para “descalzarnos” reflejadas el primer día por otro de los asistentes, sin conocer su identidad, un “juego” que nos hace pedir por un “otro” desconocido, sin esperar nada.

En la mañana del domingo, volvimos ante la Virgen de Gracia, la “Virgen cuevera”, a celebrar nuestra fe, con una mirada abierta, una mirada hacia el exterior, haciendo presente toda la realidad de la IT allí congregada y representada, de la Asociación Primaria, de cada Asociación, de la Federación, de ACIT Joven. Preparada por ACIT Norte y Madrid-La Mancha, se nos indica que, tras esta “parada” para tomar fuerzas, hemos de reiniciar el camino, descalzos, ligeros para dar una respuesta más rápida, porque hay muchos lugares donde demandan nuestra presencia de servicio, trasmitiendo la alegría de compartir, como se expresó de forma espontánea ante la Virgen de Gracia.

Presentación Proyecto Guadix

Francisca Zoyo, Isabel Castro y Maribel Sancho, nos presentaron la presencia de la IT en Guadix, que se centra fundamentalmente en el colegio concertado Centro Educativo Pedro Poveda y en la labor que el Centro Sociocultural Pedro Poveda continua haciendo, desde 1983, en el barrio de la cuevas. Aunque en otro contexto al que conoció Pedro Poveda, ambos centros siguen teniendo como finalidad la promoción humana y transformación social, ofreciendo acciones de carácter formativo, tanto para mujeres como para niños, con el objetivo de ayudar a una mayor integración, “avivando la conciencia de su dignidad”.

Guadix sigue con presencia de la IT en las cuevas, con su proyecto en las cuevas, pero también con participación activa en la diócesis, sirviendo de puente entre ambas realidades, como hizo Pedro Poveda, como estrategia de integración.

A media mañana del domingo, en este recorrido descubriendo las distintas caras de Guadix, donde cada paso se convirtió en “sacramento de la vida”, fuimos recibidos por un alfarero en su lugar de trabajo, en su taller, y nos mostró, ante nuestra mirada atenta, cómo con mimo, con paciencia el barro se deja moldear, pero hay que mancharse las manos. Esta muestra de una tradición artesana, con una lectura orante, cobró para todos un sentido especial, convirtiéndose en el envío final que nos empuja, desde lo sencillo, a dejarnos moldear y también a tomar iniciativas, a construir. Fue otra carga de profundidad que requería ser aprehendida, que aun hoy sigue resonando; carga final de unas jornadas vividas con intensidad, quizás difíciles de contar pero que nos invitan a decir “ven y verás “.

Si ¡descálzate! como lema, se convirtió en el gesto previo, necesario de preparación del Adviento, Guadix se ha convertido aún más, para todos, en el lugar referente real, lugar donde se percibe en cada rincón la realidad que Pedro Poveda quiso transformar, pero sobre todo en el lugar que nos interpela y nos impulsa a identificar y descubrir en este Adviento, a cada uno, nuestro propio “Guadix”, nuestro lugar de Encarnación.

Aquí puedes ver más imágenes del encuentro.

Oración en Guadix from ITeresiana en España on Vimeo.

Federación Acit, 20 de noviembre.